Este domingo, llegó a su desenlace "El color de la pasión", una de las telenovelas vespertinas de El Canal de las estrellas, que me atrevería a decir, se trata de la mejor telenovela mexicana del año.
Desde el pasado mes de Marzo, fuimos testigos de este melodrama de corte clásico, producido por Roberto Gomez Fernandez ("Para volver a amar") y escrita por Cuathemoc Blanco y María del Carmen Peña (Ambos autores de otros seriales como "El manantial" y "Mi pecado"). La historia resultó cautivadora desde el primer capítulo, y siguió manteniendo la racha de intensidad, hasta el final.
La historia probablemente no se trate de algún nuevo invento, de una nueva formula, no se abordaron muchos temas de actualidad o muy novedosos, pero se trata de un melodrama de corte clásico y supieron aprovechar los elementos que se utilizan típicamente en este género, como el amor imposible entre los protagonistas, principalmente por las maldades de las villanas. Y es cierto que hay muchos elementos que Blanco y Peña repiten en sus historias, como abusos sexuales, accidentes en mucha parte de la historia, la muerte de muchos familiares de la protagonista, que pueden resultar descifrables en muchas ocasiones. ¿Pero que escritor de guiones de telenovela, de cine o hasta literatura, no repite elementos en muchas ocasiones?. Lo interesante es lo nuevo que nos puedan ofrecer.
Podemos notar que Televisa cada vez escatima más en los presupuestos que le otorgan a cada producción y eso se nota en las escenografías acartonadas o muy pequeñas que tienen. Pero en "El color de la pasión", supieron aprovechar cada recurso y supieron como gastarlo. Pudimos conocer y disfrutar muchos lugares de Puebla, ciudad en que se ambienta la historia. ¿Y las casas? Díganme si no parecía bastante real, la mansión de la familia Gaxiola-Murillo.
No hay que dejar de mencionar tampoco el gran reparto que se escogió para cada uno de los papeles. Desde los debutantes como Mariano Palacios, o Esmeralda Pimentel y Ximena Romo que pasaron de pequeños papeles a estos papeles estelares y hasta el regreso de actrices como Claudia Ramirez y Arcelia Ramirez. Un aplauso al encargado del casting, que escogió actores que encajaron perfectamente en los personajes.
Yo como espectador, con solo saber que "El color de la pasión", estaba escrita por responsales de otros grandes melodramas como "El manantial" y "Mi pecado", sinceramente me emocione. Y es que no solo sus historias son buenas y están pensadas de principio a fin, sino que al parecer, por lo que hemos visto, también son muy exigentes para que las cosas se hagan bien y eso se refleja en todas las producciones que anteriormente han trabajado.
En fin, tantas cosas se pueden agradecer de esta telenovela, como la musicalización cambiante, las tomas de cámara de estilo cinematográfico, el empeño, el esfuerzo, las ganas por llevar a su público un producto de calidad, bien realizado. Una producción que cuido cada detalle en escena. Felicidades a Roberto Gomez Fernandez y todo el equipo que aporto a esta producción, que sin duda alguna, podemos comparar con algunas producciones hechas en Brasil.
